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martes, 11 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 6




 


 
Como les conté, cuando yo tenía entre 8 y 10 años, mi padre enfermó. En realidad su enfermedad no sé bien cuándo empezó, porque lo hizo de a poco y se fue agudizando con el paso del tiempo. Él tenía E.L.A. (esclerosis lateral amiotrófica), vulgarmente llamada atrofia muscular (estas son las mismas palabras que usaron para darnos su diagnóstico). Aún hoy no existe cura para esta enfermedad. El Dr.Insausti, que era su neurólogo, le dijo un día: “Don Armando, esto es como una gripe que tiene que hacer todo su curso, pero después se va mejorando hasta desaparecer. Va a llegar un momento que se le va a atrofiar hasta la lengua, pero después se le va a pasar y se va a curar”. Todas mentiras… nos vendieron un buzón, a él y a nosotras 4, mi mamá, mis hermanas y yo. Por supuesto que lo hicieron por nuestro bien. 
Yo recuerdo que siendo muy chica, calculo que habré tenido 5 o 6 años, cuando él llegaba a casa de trabajar, le decía a mi mamá que le dolían los hombros y ayudándose con una mano levantaba un brazo y después como podía el otro y se tomaba de arriba del ropero porque decía que esa posición lo aliviaba... su enfermedad ya había comenzado. Un día, caminando solo por la Av.Callao y justo cuando pasaba por delante de la Fundación EvaPerón, se cayó y se fracturó una pierna (no sé si se patinó o si fue porque ya no estaba bien). En la misma fundación lo atendieron, le sacaron una radiografía, lo enyesaron y con una ambulancia lo mandaron a mi casa acompañado por un médico. Este médico empezó a venir cada vez más seguido a verlo y en una se apareció con un regalo hermoso para mi mamá… y la vez siguiente con un regalo hermoso para mi hermana Marta, la mayor y finalmente... se convirtió en mi cuñado… jajaja… es que se había enamorado de mi hermana y empezó conquistando primero a los padres y después a ella… y así se pusieron de novios y el 9/3/1957 se casaron. Orlando, que así se llamaba, se transformó en el médico de mi papá y lo llevó a los mejores especialistas. Fue él quien lo hizo ver por el Dr.Insausti.
Cuando tenía unos 9 o 10 años, más o menos en 1954, gracias a un conocido de la familia, mamá empezó a trabajar en el Ministerio de Educación Técnica, en Bolívar y Alsina, a una cuadra de la Plaza de Mayo y la Casa de Gobierno (ya verán porqué les aclaro esto). Papá ya no caminaba y por supuesto no trabajaba más. Marta era profesora de labores en un colegio, Malena estaba en la escuela secundaria y yo iba al colegio primario. El 16/6/55 estalla la revolución libertadora. Al mediodía los aviones empezaron a sobrevolar la Casa de Gobierno y comenzó el bombardeo. Mamá, que estaba a 1 cuadra de la Plaza y en un 4º piso, estaba viendo cómo caían las bombas. Con desesperación, sabiendo que papá inválido estaba solo en casa (al cuidado de una vecina) y cada una de nosotras en su colegio, salió corriendo y sin parar llegó a mi casa que estaba más o menos a 25/30 cuadras. Nosotros vivíamos a 6 cuadras del Arsenal y a 9 de Plaza Congreso. Por la puerta de mi casa pasaban los tanques que iban a Plaza de Mayo y por arriba los aviones. Nuestro departamento estaba en el 2º piso y arriba estaba la terraza, así que decidimos irnos porque teníamos mucho miedo. Como el edificio no tenía ascensor, como pudimos entre las 4 bajamos a papá por la escalera y despacito lo llevamos caminando a la casa de mi tía Olga, que vivía a una cuadra, pero en la planta baja. Allí nos sentíamos un poco más seguras (papá no tenía fuerza en las piernas para caminar debido a la atrofia de sus músculos, pero tomado de ambos brazos y con ayuda podía mover lentamente las piernas). Hubo un par más de revoluciones que las sorteamos de manera parecida.
Como les conté, en marzo del 57 se casó Marta con Orlando y se fueron a vivir a un departamento a 7 cuadras de mi casa. Mamá seguía trabajando, Malena se recibió y también trabajaba y yo ya estaba en primer año. Pasaba muchas horas con papá porque desde que volvía del colegio, al mediodía, estaba con él hasta la noche que volvía mamá del trabajo. Yo lo ayudaba a comer y en todo lo que precisaba y él me ayudaba a estudiar, me explicaba los teoremas y las lecciones de historia para que no estudiara de memoria. El 10/7/58 papá falleció… yo tenía 14 años.
..//continuará
                                                                                  El rincón de neche (Elsa)

lunes, 10 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 5



 
 
Papá nació en Roma (Italia) en 1904. Vivía con mis abuelos y tenía 1 hermano y 3 hermanas mujeres. Era muy buen mozo y muy alto. Hizo el servicio militar como granadero. Cuando tenía más o menos 25 / 30 años tuvo que emigrar de Italia, porque pertenecía a la oposición política de Mussolini y lo estaban persiguiendo y si lo agarraban no la iba a pasar muy bien, así que le avisó a su familia y se embarcó rumbo a Argentina. Al poco tiempo llegaron también sus amigos: Rafael, Remo, Julio, Pedro y Antonio. Este último, Antonio, mucho mucho tiempo después, me enteré que era uno de los carabineros de Mussolini que lo perseguía y que finalmente, cuando se encontraron acá en Argentina, terminaron siendo grandes amigos. Su amigo Julio vivía con su familia en Martínez y así como todos los sábados íbamos al Tigre, a la casa de mis abuelos, todos los domingos íbamos a Martínez. Allí me divertía mucho porque se juntaba mucha gente. Generalmente estaban todos los amigos con la familia y a la noche, después de cenar, tocaban la guitarra y todos cantábamos y bailábamos. Bien de tanos pero muy divertido.  
La hermana de mi mamá, Olga, vivía con su familia a una cuadra de mi casa, así que estábamos mucho tiempo juntos. Recuerdo que mi tío nos llevaba a pasear a mi prima Any y a mí, al zoológico o al Club de Pesca, que quedaba en la costanera. Era un paseo hermoso. Para ir al Club de Pesca cruzábamos un brazo del río por un puente que había y recuerdo que una vez, que el puente estaba levantado para permitir el paso de un barco, bajamos y cruzamos el río con un bote!  Ahora que lo pienso me parece que fue una verdadera audacia hacer semejante cosa con dos criaturas que habremos tenido 6 o 7 años, en un botecito de un metro y medio, que se bamboleaba para todos lados. Me imagino que no se debe haber enterado nadie porque sino lo mataban. Jajaja. Qué anécdota! No sé si Any se acordará.
Bueno, todo esto que conté desde el comienzo hasta acá, son las cosas más sobresalientes de mi infancia hasta más o menos los 9 o 10 años, que les puede dar una idea de cómo fue. Una etapa muy feliz de mi vida y de la que conservo muy lindos recuerdos. A partir de allí ya todo comienza a cambiar, porque se enferma mi papá y todo deja de ser igual. Pero con esto empezaré mañana, para contarlo de una y no tener que volver a tocar este tema, ya que es algo que me moviliza demasiado. Intentaré explicarlo lo mejor posible, brevemente, sin ahondar en detalles y con el menor dramatismo posible.
…//continuará

                                                                                       El rincón de neche (Elsa) 

viernes, 7 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 4

 


 
Todos los sábados íbamos a la casa de mis abuelos maternos, que vivían en el Tigre. La casa estaba a 3 cuadras de la estación, por el boulevard. Creo que la avenida se llama Cazón. De ahí media cuadra a la izquierda, sobre la calle Estrada al 660. Era una casa muy linda. Al ingresar había un jardín. La escalera  que llevaba a la puerta de entrada -10 a 12 escalones- estaba al frente de la casa. A su costado había una planta de hortensias enorme y hermosa, repleta de flores color rosa y lila. No recuerdo haberla visto nunca desnuda.  A la izquierda estaba la entrada para autos y por allí también se iba a la parte posterior del jardín / huerta que tenían mis abuelos. Estaba edificada sobre pilares, como la mayoría de las casas en el Tigre, porque en aquél entonces, cuando subía el río, era muy común que se inundara todo el municipio y tenían que salir con botes de las viviendas. No me tocó vivirlo, por suerte, pero mi abuelo me contaba que salía con el bote sin necesidad de bajar las escaleras. Imaginen la profundidad del agua. Las casas edificadas a nivel del piso quedaban inmediatamente sumergidas bajo el agua y eran difícilmente recuperables. En el hueco que quedaba debajo de la casa, mi abuelo guardaba el bote, la bicicleta y todas las herramientas necesarias y bártulos varios para la jardinería, pero tenía que ser muy cuidadoso de quitarlos en caso de marea importante. Mi abuelo era jardinero, pero de los buenos. Alejandro, que así se llamaba, era el jardinero de una mansión (que tenía 1 o 2 Ha) que quedaba en la manzana siguiente a su casa, hoy totalmente loteada. Allí vivia la familia Coelho (de la alta sociedad) y la familia Pawlovsky (familiares de los anteriores y también de la alta sociedad). Era toda gente muy buena y sencilla y a él lo querían muchísimo. Yo era amiga de Celina Coelho y compartí muchas tardes con ella y su familia, tomando el té y disfrutando la enorme pileta que tenían, así que los conocía muy bien. Como les dije, todos encantadores y super sencillos. Los chicos Pawlovsky eran sus primos: Ana María, Fabián, el colo, Santiago y Miguel. Estos dos últimos famosos oncólogos que hoy están en el Sanatorio San José. A mi abuelo le gustaba mucho andar en bicicleta y jugar a las bochas. Cuando yo iba a su casa salíamos juntos a bicicletear por la ribera. También me llevaba al club donde jugaba bochas con sus amigos. Quedó viudo y se volvió a casar a los 77 años y se fue a vivir a San Antonio de Padua, donde unos años después falleció.
El recuerdo que tengo de mi abuela Claudia, es el de una anciana muy delgadita, bajita, vestida de negro, con el pelo blanco y muy cortito y que siempre le dolía algo. No era demasiado mayor. Cuando la conocí habrá tenido 50 o 55 años, pero pareció siempre de 90. Antes se envejecía a muy temprana edad. No recuerdo a qué edad falleció porque como la ví siempre igual desde el primer día hasta el último, no puedo calcular la edad, pero creo que no era demasiado grande. ¡Qué increíble!
..//continuará
                                                      El rincón de neche (Elsa)


HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 3

 
 
Mi papá para mí era un ser especial. Yo lo amaba mucho y lamento haberlo perdido a los 14 años. Tenía un taller mecánico en Pasco y Cochabamba, a 4 cuadras de mi casa y todavía recuerdo el número de teléfono (27-1273) aunque nunca lo llamaba porque nosotros no teníamos teléfono. En la casa lindera al taller había una higuera y una parte muy grande de sus ramas caían sobre el taller, así que cuando se llenaba de frutos él traía a casa una canasta de verdulería enorme llena de higos que le obsequiaba el dueño de la higuera. También solía venir con esa misma canasta llena de cornalitos que compraría en algún mercado vecino. Cuando llegaba los preparaba con harina y los fritaba. ¡Hmmm! ¡qué ricos que eran! Los domingos él hacía el tuco y preparaba las pastas, que servía en una fuente enorme que teníamos. Como buenos "tanos" la pasta de los domingos era infaltable. Muchas veces cuando volvía de trabajar a la noche, yo me escondía debajo de las sábanas de su cama y él preguntaba por mí como desconociendo mi paradero y me hacía reir mucho. Cuando se iba a bañar, colgaba en el baño el mameluco y siempre dejaba en uno de sus bolsillos muchas monedas, sabiendo que yo iría en cualquier momento y en forma distraída a buscarlas y llevármelas. Por lo que yo sé y por lo que me contaron, siempre tuvimos auto y muchas veces llegaba los viernes de trabajar y le decía a mi mamá: "petisa (medía 1,50 y él 1,80), prepará a las nenas que nos vamos a Mar del Plata... y hacia allá partíamos. Pero eso no es nada. Nos dejaba en Mar del Plata y se volvía a Bs.As. a buscar a mis tíos y primos. Olga, la hermana de mamá, Mario, mi tío, Marito, mi primo y Any mi prima. O sea que se hacía dos viajes al hilo para estar todos juntos. ¿no era un ser especial? ¿quién hace cosa semejante? Pero de esto yo no me acuerdo porque, por las fotos, debo haber tenido 2 o 3 años solamente. Mis recuerdos creo tenerlos aproximadamente desde los 4 o 5 años. Papá tenía un Cadillac negro. Detrás del asiento delantero había 2 asientos plegadizos que se abrían a voluntad. Allí me sentaba yo detrás suyo o a veces iba parada, preguntando y preguntando, sobre todo el nombre de las calles, que tanto me sirve hoy día. Recuerdo que cuando pasábamos por algún ferrocarril yo le decía: "qué suerte que tiene esa gente que va en tren... nosotros siempre arriba de este auto" jajaja... cosas de chicos, sin duda. (continuará...)
                                                       El rincón de neche (Elsa)

jueves, 6 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 2



 

Vivíamos en un departamento de 2 ambientes, alquilado, con el frente de mármol blanco y las escaleras de mármol negro, en el 2º piso, con balcón a la calle y un patio chico. Mis padres dormían en el dormitorio y nosotras 3 en el comedor, donde había 2 divanes que de día integraban el living-comedor y de noche eran nuestras camas. Chiquito pero coqueto. Allí viví hasta los 17 años. Mi mamá era lo que se dice una verdadera ama de casa, de las que creo hoy ya no existen. Ella hacía todo lo concerniente al hogar y tenía el departamento y a nosotras impecables, pero además tejía y nos hacía toda la ropa, con un gusto increíble. Nos vestía siempre de blanco con zapatitos blancos de Grimoldi. Jamás la ví con un batón, pantuflas o ruleros; directamente no tenía porque no los usaba. Ella se levantaba y se arreglaba como para salir. Estaba siempre con tacos altos, pollera y pullover (nunca en pantalón), se pintaba y se peinaba. Tenía un pelo hermoso, todo ondeado y unos ojos celestes preciosos. Y así, siempre impecable, cumplía con sus obligaciones hogareñas y recibía a su marido al mediodía y a la noche. Pero…….. tenía un carácter que te la regalo. Era una polvorita. Ella era la que ponía los límites en nuestra casa y por ende, como suele suceder, la mala de la película. Yo no me llevaba nada bien con ella, pero hoy la superentiendo, porque le tocó el papel más ingrato… manejar la casa.
Marta, mi hermana mayor, era la más buena de las 3. Bueno, eso decía siempre mi mamá. La realidad era que, tanto Malena como yo, éramos muy contestadoras y rebeldes… le hacíamos frente y la vida bastante imposible. En cambio Marta se avenía a todo lo que le pedían… Y sí, era mucho más dócil que nosotras dos. Pero Malena y yo fuimos siempre muy estudiosas y nunca dimos ningún dolor de cabeza durante toda nuestra etapa escolar. En cambio a Marta le costaba más y encima no le gustaba, así que la hacía renegar mucho. Les cuento una anécdota graciosa: como a Marta no le gustaba estudiar, cuando empezó el secundario se anotó en un colegio Profesional de Costura, pensando que lo único que iba a tener que hacer era coser y que como mi mamá sabía coser, la iba a ayudar.. Pero resulta que en ese colegio tenía todas las mismas materias que en cualquier otra carrera, más coser… jajaja… no saben cómo le costó recibirse y el trabajo que le dio a mi pobre madre hasta que se recibió. Yo me llevaba muy bien con Marta, no así con Malena, con quien me la pasaba peleando.
Papá era un santo y yo lo amaba muchísimo… pero de papá hablaré mañana porque tengo muchísimas cosas para contarles… (continuará)

                                                   El rincón de neche (Elsa)

miércoles, 5 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 1 (1944)

CAPITULO I





 

"Nací en mi casa de Carlos Calvo y Rincón, en la Capital Federal de la República Argentina, en la cama de mis padres, como lo hicieron mis dos hermanas mayores. En aquél momento era lo que se estilaba. La partera iba a la casa de la mujer que estaba próxima a dar a luz y la ayudaba en el parto.  Cuando nací me contaron que mi papá salió corriendo gritando “otra chancleta, otra chancleta”. Él parece que estaba contento, pero no así mi mamá, quien ya desde el parto anterior esperaba ansiosamente la llegada de un varoncito. Me llamaron Elsa Inés y mi tía Hortensia (hermana menor de mi mamá) me apodó Neche, porque dijo que era el diminutivo de Agnesse (Inés en italiano). Cuando comencé a trabajar impuse mi primer nombre Elsa, por eso casi todas mis amistades me conocen de esta manera e ignoran mi sobrenombre.

Como habrán notado, mi familia la integrábamos mi papá Armando (1904-1958), mi mamá Julia (1916-2005) mis hermanas Marta y Malena, 8 y 6 años respectivamente mayores que yo… y yo.

Todo lo que voy a contarles es fruto de mi memoria y no pedí el apoyo de ningún familiar, de modo que si hay algo que no es demasiado fidedigno o hay cosas importantes que olvido, será tema de análisis para más adelante, porque por algo debe ser….


                                                                   

lunes, 3 de septiembre de 2012

DESHAZTE DE LAS CULPAS AJENAS



Uno de los sentimientos más negativos que podemos tener los seres humanos, es la culpa. La culpa nos llena de bronca con nosotros mismos y nos impide desarrollar todo nuestro potencial, porque la emoción nos paraliza. La culpa transforma nuestras prioridades en necesidades secundarias y no nos permite disfrutar de lo que tenemos porque nos hacemos cargo de todos los problemas de los demás, cuando en realidad no nos cabe ninguna responsabilidad. Sentimos culpa si alguna vez nuestros padres nos dijeron que no pudieron seguir estudiando por habernos tenido. Sentimos culpa porque una vez dejamos comida en el plato y nos dijeron que hay muchos chicos pobres que no tienen nada para comer. Sentimos culpa si nuestros padres se separan. Todos tenemos derecho a vivir libres de culpas y a ser felices. Disfruta de todo lo que tienes, siéntete merecedor de todo lo bueno que tiene la vida y piensa que solamente eres responsable de tus propias decisiones, así que deshazte de una buena vez de las culpas ajenas.