Hay nubes con material biológico que influyen en las precipitaciones.
Un equipo de investigación de la Universidad de California y del Instituto de Oceanografía Scripps de EE.UU., tomaron muestras de gotas de lluvia y residuos de cristales de hielo, durante un vuelo a través de las nubes.
El análisis reveló que las partículas alrededor de los cristales estaban compuestas por polvo y material biológico, entre los cuales había bacterias, esporas de hongos y residuos de plantas.
Aunque se sabe que los microorganismos pueden trasladarse por el aire y recorrer grandes distancias, las conclusiones del trabajo sugieren que las partículas biológicas que son levantadas por tormentas de arena, ayudan a inducir la formación del hielo en las nubes y que la región de origen hace la diferencia.
La evidencia indica, por ejemplo, que el polvo levantado en Asia puede influir en las precipitaciones sobre América del norte.