NOTA

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martes, 18 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 9

..//continuación

Basílica Ntra.Sra.del Socorro

 
A principios de marzo del 61 me comprometí con Carlos y el 16/3, es decir unos días después, se casó Malena con Alberto… en casa sólo quedamos mamá y yo.
Mamá por supuesto seguía trabajando y de novia con Alvaro. Yo empecé quinto año y conseguí empleo en la Administración de Propiedades donde trabajaba Malena. A la mañana iba al Normal Nº 9 y a la tarde, de 3 a7, a la oficina que quedaba en la misma manzana del ministerio donde trabajaba mamá, así que nos volvíamos juntas. Como siempre fui estudiosa y responsable, pude cumplir con las dos obligaciones sin problema; me eximí de todas las materias y a fin de año obtuve mi título de maestra normal.
Carlos había heredado de su padre una casa en Ramos Mejía. Él había elegido esa casa porque le recordaba su niñez. Sus hermanos prefirieron las otras 2 que quedaban en Belgrano y su mamá se quedó con el petit-hotel de Palermo. La casa de Ramos estaba a 3 cuadras de la estación, en una zona muy linda, a media cuadra de Gaona. Todavía recuerdo su dirección: Gral.Bosch 312. En realidad era un caserón; tenía un terreno de 14m x  60m y la casa también era muy grande.
De acuerdo a como se estaban dando las cosas, después del compromiso la programación del casamiento era casi inminente. Ya teníamos la casa y Elena, la mamá de Carlos, nos dijo que ella nos regalaba el juego de dormitorio y el juego de comedor, así que de ahí al altar, un solo paso; solamente tenía que terminar el colegio, que era la única condición que me había puesto mamá para casarme con Carlos. Además mamá nos había dicho que ella iba a ser la última en casarse o sea que retrasar mi casamiento era retrasar el de ella, así que decidimos casarnos el 24 de marzo de 1962. Mamá se casó el 21 de setiembre del mismo año.
Mamá me ayudó a comprar todo lo que era mi ajuar de novia, incluso el vestido y toda la ropa blanca para la casa. El juego completo de loza y de copas me lo regalaron los dueños de la administración donde trabajaba y mamá también me compró el juego completo de cubiertos. Pobre vieja! La verdad que con su sueldo siempre hizo malabarismos.
Encima de todos los gastos que surgían por el próximo evento, miren lo que pasó! Más o menos en octubre o noviembre me sale un bulto en el cuello. Mamá me llevó volando al médico de cabecera, como se usaba en ese momento -todo particular porque la obra social no existía- y me dijo que era bocio. Le pregunté… y eso qué es?! Y no me olvido más la respuesta: “es un tumor benigno que en cualquier momento se puede transformar en maligno”.  Yo en marzo me casaba, así que cuando salimos de allí  le dije a mamá que me quería operar inmediatamente, para sacarme el problema de encima. Me hicieron todos los estudios, análisis y todo lo demás y el 26 de diciembre me operó el mejor endocrinólogo que nos había recomendado mi cuñado Orlando, el Dr.Santas, en el Sanatorio Otamendi-Miroli, ya que él operaba allí. Vuelvo a decir: Pobre vieja!!! Además de la preocupación -porque después me enteré que era una operación muy riesgosa porque si me tocaban las cuerdas vocales podía quedar muda- al gasto que le originó mi casamiento le tuvo que sumar este otro que fue muy grande. Por suerte todo salió muy bien y el 24 de marzo de 1962 me casé con Carlos, en la Iglesiadel Socorro. Para casarme tuvo que prestar conformidad mi mamá porque tenía 17 años y era menor de edad y para viajar presentamos la libreta de matrimonio porque ya era menor emancipada. Nos fuimos de luna de miel a Atlántida (Uruguay).   
..//continuará
                                                                                  El rincón de neche (Elsa)

domingo, 16 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 8

..// continuación


En los carnavales de 1960, fuimos con toda la flia y un grupo de amigos a bailar al club del Banco Español, en Belgrano. Allí conocí a Carlos, quien 2 años más tarde se convertiría en mi esposo. Carlos tenía 23 años y yo apenas 15, apunto de cumplir los 16. El ya era un hombre, yo todavía una nena. Salimos un par de veces. Mamá lo conocía de vista porque esa noche había bailado toda la noche conmigo. Cuando se enteró que estaba saliendo con él -mientras ella estaba en la oficina trabajando- por poco me mata… me hizo un escándalo que preferí terminar con esa relación. Carlos no quería darse por vencido, pero le expliqué que yo no podía vivir discutiendo con mi mamá, así que finalmente lo aceptó.
En aquél entonces, todas las tardes a las 7 iba al trabajo de mamá a buscarla y me volvía con ella… es que tenía muchos compañeros y compañeras jóvenes de los que me había hecho amiga. A veces la iba a buscar Alvaro y nos llevaba a pasear a algún lado (ahora que lo pienso, me imagino la gracias que le habrá hecho a él que yo estuviera allí). Un día, en la puerta de la oficina, la estaba esperando Carlos para encararla…yo no lo podía creer! Le dijo que él estaba enamorado de mí y que no estaba dispuesto a dejarme, sólo porque no quería que yo saliera mientras ella estaba trabajando. ¿Y saben qué le contestó mamá sin siquiera preguntármelo? Que la única forma de aceptarlo era que viniera a visitarme a mi casa y nos viéramos allí. O sea ¡novio formal! La realidad es que yo a Carlos lo quería, pero no me gustaba tener ya una relación tan seria, tan comprometida, porque era muy chica. Pero después pensé que siempre había estado en mis planes casarme joven, así que terminé aceptando la propuesta. Carlos por supuesto dijo que sí de una y así nos pusimos formalmente de novios.  
Lo primero que hizo Carlos fue llevarme a su casa para presentarme a su madre y a su hermana. Su papá también había fallecido. La familia de Carlos, además de tener una muy buena posición económica, era una familia muy preparada. El papá había sido Gerente del Banco Español. La mamá era fonoaudióloga. Directora del colegio nacional de Fonoaudiología. El hermano mayor casado, era ingeniero y Gerente en Standard Electric y la hermana soltera era doctora en psicología y fonoaudióloga, profesora en la universidad y directora también en un colegio privado de fonoaudiología.  Carlos era el benjamín y el malcriado del padre y se convirtió en la oveja negra de la familia porque abandonó sus estudios en tercer año. Pero para mí era la mejor persona de la familia. Todos eran muy buena gente, pero muy “nariz para arriba”. El, en cambio, era super sencillo, buena persona y como la cultura la había mamado en la casa, también era culto. Creo que fue el hombre que más me amó en mi vida. Buen marido y buen padre. Claro, ustedes se preguntarán, ¿entonces porqué te separaste? Bueno, ya más adelante se los contaré. La madre vivía en un petit hotel de 2 plantas en Palermo, S.de Bustamante y Guemes. El living era hermoso! Sillones de estilo, muebles de estilo, candelabros, ánforas, cuadros, hogar, el piano en un rincón, en fin… todo muy lindo. Yo soy tímida (aunque no lo parezca), era la primera vez que iba y no conocía a nadie. Estaba la madre, la hermana, la tía y el primo, pero me trataron con tanta calidez y ternura que me hicieron sentir muy cómoda y como si los hubiera conocido de toda la vida. Así comenzó nuestro noviazgo y en marzo del año siguiente nos comprometimos.
..//continuará   

                                                                                  El rincón de neche (Elsa)

viernes, 14 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 7

..//continuación




 
El 16/9/58, es decir, 2 meses más tarde del fallecimiento de papá, nació Patricia, mi sobrina, hija de Marta y Orlando. Al poco de nacer, Orlando tuvo la oportunidad de ir a trabajar como médico rural a un pueblo de La Pampa, Uriburu, pueblo del cual era oriundo. Era un pueblito muy chiquito. Allí vivían sus padres y sus 5 hermanos. Eran todos hacendados, así que estaban en muy buena posición económica. El único que no tenía campos era Orlando. También era el único que había estudiado y se había recibido de médico, así que junto a Marta se fueron detrás de un sueño a Uriburu, en busca de lograr un crecimiento en su profesión. Allí estuvieron más o menos un año, hasta que le ofrecieron ir a trabajar a Bahía Blanca, donde llegó a ser Director de Salud Pública de toda el área hasta Tres Arroyos. Allí se radicaron definitivamente. A Marta le faltaba un año para cumplir las bodas de oro cuando Orlando falleció. . 
La muerte de papá me había pegado muy mal y me llevó años y años poder elaborar este duelo. Mamá y yo íbamos todos los sábados a la mañana al cementerio. Me había acostumbrado tanto que lo tomaba como algo normal y corriente y me hacía sentir muy bien.
Debido a que estaba tan mal y bajaba mucho de peso, al llegar las vacaciones de ese mismo año, una familia muy amiga nuestra que tenía una hija de mi edad, me invitó a pasar todo el verano con ellos en la casa que tenían en Córdoba. Mamá dudó un poco, pero finalmente accedió porque sino en las vacaciones me iba a tener que quedar sola en casa y no era aconsejable. El cambio de ambiente me sentó muy bien y alivió bastante mi dolor. La casa estaba en las sierras de Córdoba, en La Granja. Elmatrimonio Coniglio con el que había ido tenía dos hijas, Susana de mi edad y Marta 5 años más grande. Nos quedamos tres meses en Córdoba, así que me llevaron a pasear a todos lados. Todas las mañanas íbamos al río. El sitio era un paraíso. Allí se juntaba mucha gente que iba a pasar el día. Había, entre otros, un grupo de boy scouts que estaban vacacionando y, palabra va, palabra viene, terminamos haciéndonos amigos de ellos…. incluso los padres de Susana los invitaron a su casa a cenar y algunas noches fuimos con ellos a bailar a un club que había en el pueblo. La pasamos rebien y nos divertimos mucho. Yo me hice muy amiga de uno de ellos y cuando volvimos a Buenos Aires nos encontramos un par de veces, pero luego dejamos de vernos. Con este amigo me volví a encontrar en el àmbito laboral 42 años más tarde! Fue una enorme alegría! 
En los carnavales del 59 Malena se puso de novia con Alberto, su actual esposo, con quien se casó el 16/3/61 y llevan 51 años de matrimonio. Se conocieron en un baile en el Club de Pesca, allí donde mi tío Mario nos llevaba a Any y a mí cuando éramos chicas.
Mamá era muy bonita y muy joven…tenía 42 años y, obviamente, muchos pretendientes. Uno de ellos era mi padrino de bautismo, Alvaro, viudo como mamá pero desde muchos años antes. Alvaro y su esposa Antonia habían sido mis padrinos de bautismo…. Así que mamá también se puso de novia con Alvaro y se casaron el 21/9/62. Pero todavía tengo que contarles qué pasó en el medio y antes del casamiento de mamá… porque justamente allí yo conocí a Carlos, con quien luego me casaría. Pero con esto empezaré en mi próximo capítulo.
..//continuará

                                                                                               El rincón de neche (Elsa)

martes, 11 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 6




 


 
Como les conté, cuando yo tenía entre 8 y 10 años, mi padre enfermó. En realidad su enfermedad no sé bien cuándo empezó, porque lo hizo de a poco y se fue agudizando con el paso del tiempo. Él tenía E.L.A. (esclerosis lateral amiotrófica), vulgarmente llamada atrofia muscular (estas son las mismas palabras que usaron para darnos su diagnóstico). Aún hoy no existe cura para esta enfermedad. El Dr.Insausti, que era su neurólogo, le dijo un día: “Don Armando, esto es como una gripe que tiene que hacer todo su curso, pero después se va mejorando hasta desaparecer. Va a llegar un momento que se le va a atrofiar hasta la lengua, pero después se le va a pasar y se va a curar”. Todas mentiras… nos vendieron un buzón, a él y a nosotras 4, mi mamá, mis hermanas y yo. Por supuesto que lo hicieron por nuestro bien. 
Yo recuerdo que siendo muy chica, calculo que habré tenido 5 o 6 años, cuando él llegaba a casa de trabajar, le decía a mi mamá que le dolían los hombros y ayudándose con una mano levantaba un brazo y después como podía el otro y se tomaba de arriba del ropero porque decía que esa posición lo aliviaba... su enfermedad ya había comenzado. Un día, caminando solo por la Av.Callao y justo cuando pasaba por delante de la Fundación EvaPerón, se cayó y se fracturó una pierna (no sé si se patinó o si fue porque ya no estaba bien). En la misma fundación lo atendieron, le sacaron una radiografía, lo enyesaron y con una ambulancia lo mandaron a mi casa acompañado por un médico. Este médico empezó a venir cada vez más seguido a verlo y en una se apareció con un regalo hermoso para mi mamá… y la vez siguiente con un regalo hermoso para mi hermana Marta, la mayor y finalmente... se convirtió en mi cuñado… jajaja… es que se había enamorado de mi hermana y empezó conquistando primero a los padres y después a ella… y así se pusieron de novios y el 9/3/1957 se casaron. Orlando, que así se llamaba, se transformó en el médico de mi papá y lo llevó a los mejores especialistas. Fue él quien lo hizo ver por el Dr.Insausti.
Cuando tenía unos 9 o 10 años, más o menos en 1954, gracias a un conocido de la familia, mamá empezó a trabajar en el Ministerio de Educación Técnica, en Bolívar y Alsina, a una cuadra de la Plaza de Mayo y la Casa de Gobierno (ya verán porqué les aclaro esto). Papá ya no caminaba y por supuesto no trabajaba más. Marta era profesora de labores en un colegio, Malena estaba en la escuela secundaria y yo iba al colegio primario. El 16/6/55 estalla la revolución libertadora. Al mediodía los aviones empezaron a sobrevolar la Casa de Gobierno y comenzó el bombardeo. Mamá, que estaba a 1 cuadra de la Plaza y en un 4º piso, estaba viendo cómo caían las bombas. Con desesperación, sabiendo que papá inválido estaba solo en casa (al cuidado de una vecina) y cada una de nosotras en su colegio, salió corriendo y sin parar llegó a mi casa que estaba más o menos a 25/30 cuadras. Nosotros vivíamos a 6 cuadras del Arsenal y a 9 de Plaza Congreso. Por la puerta de mi casa pasaban los tanques que iban a Plaza de Mayo y por arriba los aviones. Nuestro departamento estaba en el 2º piso y arriba estaba la terraza, así que decidimos irnos porque teníamos mucho miedo. Como el edificio no tenía ascensor, como pudimos entre las 4 bajamos a papá por la escalera y despacito lo llevamos caminando a la casa de mi tía Olga, que vivía a una cuadra, pero en la planta baja. Allí nos sentíamos un poco más seguras (papá no tenía fuerza en las piernas para caminar debido a la atrofia de sus músculos, pero tomado de ambos brazos y con ayuda podía mover lentamente las piernas). Hubo un par más de revoluciones que las sorteamos de manera parecida.
Como les conté, en marzo del 57 se casó Marta con Orlando y se fueron a vivir a un departamento a 7 cuadras de mi casa. Mamá seguía trabajando, Malena se recibió y también trabajaba y yo ya estaba en primer año. Pasaba muchas horas con papá porque desde que volvía del colegio, al mediodía, estaba con él hasta la noche que volvía mamá del trabajo. Yo lo ayudaba a comer y en todo lo que precisaba y él me ayudaba a estudiar, me explicaba los teoremas y las lecciones de historia para que no estudiara de memoria. El 10/7/58 papá falleció… yo tenía 14 años.
..//continuará
                                                                                  El rincón de neche (Elsa)

lunes, 10 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 5



 
 
Papá nació en Roma (Italia) en 1904. Vivía con mis abuelos y tenía 1 hermano y 3 hermanas mujeres. Era muy buen mozo y muy alto. Hizo el servicio militar como granadero. Cuando tenía más o menos 25 / 30 años tuvo que emigrar de Italia, porque pertenecía a la oposición política de Mussolini y lo estaban persiguiendo y si lo agarraban no la iba a pasar muy bien, así que le avisó a su familia y se embarcó rumbo a Argentina. Al poco tiempo llegaron también sus amigos: Rafael, Remo, Julio, Pedro y Antonio. Este último, Antonio, mucho mucho tiempo después, me enteré que era uno de los carabineros de Mussolini que lo perseguía y que finalmente, cuando se encontraron acá en Argentina, terminaron siendo grandes amigos. Su amigo Julio vivía con su familia en Martínez y así como todos los sábados íbamos al Tigre, a la casa de mis abuelos, todos los domingos íbamos a Martínez. Allí me divertía mucho porque se juntaba mucha gente. Generalmente estaban todos los amigos con la familia y a la noche, después de cenar, tocaban la guitarra y todos cantábamos y bailábamos. Bien de tanos pero muy divertido.  
La hermana de mi mamá, Olga, vivía con su familia a una cuadra de mi casa, así que estábamos mucho tiempo juntos. Recuerdo que mi tío nos llevaba a pasear a mi prima Any y a mí, al zoológico o al Club de Pesca, que quedaba en la costanera. Era un paseo hermoso. Para ir al Club de Pesca cruzábamos un brazo del río por un puente que había y recuerdo que una vez, que el puente estaba levantado para permitir el paso de un barco, bajamos y cruzamos el río con un bote!  Ahora que lo pienso me parece que fue una verdadera audacia hacer semejante cosa con dos criaturas que habremos tenido 6 o 7 años, en un botecito de un metro y medio, que se bamboleaba para todos lados. Me imagino que no se debe haber enterado nadie porque sino lo mataban. Jajaja. Qué anécdota! No sé si Any se acordará.
Bueno, todo esto que conté desde el comienzo hasta acá, son las cosas más sobresalientes de mi infancia hasta más o menos los 9 o 10 años, que les puede dar una idea de cómo fue. Una etapa muy feliz de mi vida y de la que conservo muy lindos recuerdos. A partir de allí ya todo comienza a cambiar, porque se enferma mi papá y todo deja de ser igual. Pero con esto empezaré mañana, para contarlo de una y no tener que volver a tocar este tema, ya que es algo que me moviliza demasiado. Intentaré explicarlo lo mejor posible, brevemente, sin ahondar en detalles y con el menor dramatismo posible.
…//continuará

                                                                                       El rincón de neche (Elsa) 

viernes, 7 de septiembre de 2012

HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 4

 


 
Todos los sábados íbamos a la casa de mis abuelos maternos, que vivían en el Tigre. La casa estaba a 3 cuadras de la estación, por el boulevard. Creo que la avenida se llama Cazón. De ahí media cuadra a la izquierda, sobre la calle Estrada al 660. Era una casa muy linda. Al ingresar había un jardín. La escalera  que llevaba a la puerta de entrada -10 a 12 escalones- estaba al frente de la casa. A su costado había una planta de hortensias enorme y hermosa, repleta de flores color rosa y lila. No recuerdo haberla visto nunca desnuda.  A la izquierda estaba la entrada para autos y por allí también se iba a la parte posterior del jardín / huerta que tenían mis abuelos. Estaba edificada sobre pilares, como la mayoría de las casas en el Tigre, porque en aquél entonces, cuando subía el río, era muy común que se inundara todo el municipio y tenían que salir con botes de las viviendas. No me tocó vivirlo, por suerte, pero mi abuelo me contaba que salía con el bote sin necesidad de bajar las escaleras. Imaginen la profundidad del agua. Las casas edificadas a nivel del piso quedaban inmediatamente sumergidas bajo el agua y eran difícilmente recuperables. En el hueco que quedaba debajo de la casa, mi abuelo guardaba el bote, la bicicleta y todas las herramientas necesarias y bártulos varios para la jardinería, pero tenía que ser muy cuidadoso de quitarlos en caso de marea importante. Mi abuelo era jardinero, pero de los buenos. Alejandro, que así se llamaba, era el jardinero de una mansión (que tenía 1 o 2 Ha) que quedaba en la manzana siguiente a su casa, hoy totalmente loteada. Allí vivia la familia Coelho (de la alta sociedad) y la familia Pawlovsky (familiares de los anteriores y también de la alta sociedad). Era toda gente muy buena y sencilla y a él lo querían muchísimo. Yo era amiga de Celina Coelho y compartí muchas tardes con ella y su familia, tomando el té y disfrutando la enorme pileta que tenían, así que los conocía muy bien. Como les dije, todos encantadores y super sencillos. Los chicos Pawlovsky eran sus primos: Ana María, Fabián, el colo, Santiago y Miguel. Estos dos últimos famosos oncólogos que hoy están en el Sanatorio San José. A mi abuelo le gustaba mucho andar en bicicleta y jugar a las bochas. Cuando yo iba a su casa salíamos juntos a bicicletear por la ribera. También me llevaba al club donde jugaba bochas con sus amigos. Quedó viudo y se volvió a casar a los 77 años y se fue a vivir a San Antonio de Padua, donde unos años después falleció.
El recuerdo que tengo de mi abuela Claudia, es el de una anciana muy delgadita, bajita, vestida de negro, con el pelo blanco y muy cortito y que siempre le dolía algo. No era demasiado mayor. Cuando la conocí habrá tenido 50 o 55 años, pero pareció siempre de 90. Antes se envejecía a muy temprana edad. No recuerdo a qué edad falleció porque como la ví siempre igual desde el primer día hasta el último, no puedo calcular la edad, pero creo que no era demasiado grande. ¡Qué increíble!
..//continuará
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HISTORIA DE MI VIDA - PARTE 3

 
 
Mi papá para mí era un ser especial. Yo lo amaba mucho y lamento haberlo perdido a los 14 años. Tenía un taller mecánico en Pasco y Cochabamba, a 4 cuadras de mi casa y todavía recuerdo el número de teléfono (27-1273) aunque nunca lo llamaba porque nosotros no teníamos teléfono. En la casa lindera al taller había una higuera y una parte muy grande de sus ramas caían sobre el taller, así que cuando se llenaba de frutos él traía a casa una canasta de verdulería enorme llena de higos que le obsequiaba el dueño de la higuera. También solía venir con esa misma canasta llena de cornalitos que compraría en algún mercado vecino. Cuando llegaba los preparaba con harina y los fritaba. ¡Hmmm! ¡qué ricos que eran! Los domingos él hacía el tuco y preparaba las pastas, que servía en una fuente enorme que teníamos. Como buenos "tanos" la pasta de los domingos era infaltable. Muchas veces cuando volvía de trabajar a la noche, yo me escondía debajo de las sábanas de su cama y él preguntaba por mí como desconociendo mi paradero y me hacía reir mucho. Cuando se iba a bañar, colgaba en el baño el mameluco y siempre dejaba en uno de sus bolsillos muchas monedas, sabiendo que yo iría en cualquier momento y en forma distraída a buscarlas y llevármelas. Por lo que yo sé y por lo que me contaron, siempre tuvimos auto y muchas veces llegaba los viernes de trabajar y le decía a mi mamá: "petisa (medía 1,50 y él 1,80), prepará a las nenas que nos vamos a Mar del Plata... y hacia allá partíamos. Pero eso no es nada. Nos dejaba en Mar del Plata y se volvía a Bs.As. a buscar a mis tíos y primos. Olga, la hermana de mamá, Mario, mi tío, Marito, mi primo y Any mi prima. O sea que se hacía dos viajes al hilo para estar todos juntos. ¿no era un ser especial? ¿quién hace cosa semejante? Pero de esto yo no me acuerdo porque, por las fotos, debo haber tenido 2 o 3 años solamente. Mis recuerdos creo tenerlos aproximadamente desde los 4 o 5 años. Papá tenía un Cadillac negro. Detrás del asiento delantero había 2 asientos plegadizos que se abrían a voluntad. Allí me sentaba yo detrás suyo o a veces iba parada, preguntando y preguntando, sobre todo el nombre de las calles, que tanto me sirve hoy día. Recuerdo que cuando pasábamos por algún ferrocarril yo le decía: "qué suerte que tiene esa gente que va en tren... nosotros siempre arriba de este auto" jajaja... cosas de chicos, sin duda. (continuará...)
                                                       El rincón de neche (Elsa)